Uso de la luz en la antigüedad
En la antigüedad, la luz jugaba un papel crucial en la vida cotidiana y en la comprensión del mundo que nos rodeaba. Durante el día, las personas dependían de la luz del Sol para iluminar sus actividades diarias y para la agricultura, esencial para el crecimiento de las plantas. Por la noche, utilizaban antorchas, velas y lámparas de aceite para proporcionar luz en la oscuridad. Las lámparas de aceite eran especialmente comunes, usando aceites animales o vegetales para mantener una llama constante.
Una de las fuentes de luz más importantes era el fuego, que no solo proporcionaba luz, sino también calor y un método para cocinar alimentos. Las hogueras también servían como puntos de reunión y protección contra animales salvajes.